24 septiembre, 2012

Otra vez Croacia y la Unión Europea -Columna de opinión

El premier Zoran Milanovic y la ministra de relaciones exteriores, Vesna Pusic, están intensificando los esfuerzos para lograr la ratificación del Acuerdo de Adhesión de Croacia a la Unión Europea por parte de varios  países. Si bien la ratificación es en general una cuestión de procedimiento, en algunos países miembros cambiaron las leyes y los parlamentos nacionales tienen más poder para decidir las cuestiones relacionadas a la Unión Europea.

Si bien en Bruselas se dice que el ingreso de Croacia se trata como un hecho prácticamente consumado, también dicen que no se quieren meter con el derecho soberano de los Parlamentos de los países miembros. Eso traducido significa que algunos países miembros son imprevisibles y que el Gobierno croata no tendría que relajarse.
Alemania, que no cuestiona el ingreso de Croacia el 1 de julio de 2013, sigue exigiendo pruebas sobre la despolitización de la justicia y de la policía y la continuación de la lucha contra la corrupción. Justamente Alemania fue la que insistió en que Croacia estuviese preparada al 100% o no ingresaría. Alemania no quiere que se repita lo que muchos consideran un error, haber permitido el ingreso de Rumania y Bulgaria demasiado temprano, cuando todavía no estaban preparadas, y haber permitido el ingreso incondicional de Grecia a la zona euro.
En Holanda, a pesar de que la derecha antieuropea perdiese las elecciones ante los liberales proeuropeos, prevalece el escepticismo sobre la ampliación de la unión europea. Si bien la economía holandesa está muy bien, los holandeses piensan que no deben pagar la falta de disciplina de los países miembros mediterráneos, por eso exigen pruebas de que Croacia no va a retroceder en la lucha contra la corrupción y en el enjuiciamiento de los crímenes de guerra. Si bien en Croacia siempre hay escepticismo hacia Gran Bretaña, en ese país próximamente se va a iniciar formalmente el proceso de ratificación, no obstante los británicos esperan impacientes el informe de la Comisión Europea sobre Croacia, que estará listo dentro de un mes, si el informe es bueno la ratificación tendría que producirse sin problemas. Si el informe no es bueno, muchos países miembros van a dejar la ratificación para el último momento.
Resta todavía mencionar a la imprevisible Eslovenia. En la Unión Europea prevalece el pensamiento de que para las futuras relaciones entre Croacia y Eslovenia y para la misma imagen de Eslovenia sería bueno que ese país ratifique cuanto antes el Acuerdo y no sea el último país que lo haga. Esto es lo que se comenta, pero agreguemos el comentario del croata común en cuanto a estos países que mencionamos. Alemania pide la despolitización de la justicia y de la policía y la continuación de la lucha contra la corrupción, pero no la pidió en los años 90 cuando compró “por chauchas y palitos” la telefónica estatal croata. Holanda pide la continuación de los juicios por crímenes de guerra olvidando que el más grande sucedió en Srebrenica, donde estaba el batallón holandés en el marco de la misión de paz de las Naciones Unidas. Gran Bretaña se olvida de que apoyó la agresión granserbia contra Croacia y Bosnia y Herzegovina. Eslovenia quiere robarse el dinero que los ahorristas croatas tenían en el ex Banco de Ljubljana y una parte del mar croata. Todos los mencionados, menos Eslovenia por obvias razones, olvidan su pasado colonialista, y su triste comportamiento mientras el pueblo croata trataba de independizarse. Pero no lo tenemos que olvidar nosotros. En fin, podríamos decir cosas mucho más urticantes, pero paremos aquí.
Personalmente le pido a los alemanes que exijan la despolitización de la justicia y de la policía en Rusia y en China y que luchen contra la corrupción no solamente en su casa sino también donde sus empresas están presentes en el extranjero. A los holandeses les deseo que sigan siendo segundos en todos los campeonatos mundiales y europeos de fútbol y que su sociedad recupere el alma. A los británicos les deseo que esa “Yugoslavia occidental” termine como terminó la balcánica, pero sin guerra, para que la gente no sufra, y que devuelvan las Malvinas a sus dueños. A Eslovenia  le deseo que no se traicione y siga siendo lo que es, eso es suficiente castigo.
Y a Croacia, a mi querida Croacia, le deseo que entienda de una vez por todas que el Estado croata es el único objetivo irreemplazable de toda actuación política croata, y no la Unión Europea que es una bolsa de gatos ricos y poderosos dentro de la cual nosotros podemos ser solamente ratones.   
 
Mate Simic, desde Zagreb para Croacias Totales 

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