02 octubre, 2012

¿Croacia fue agresor en Bosnia y Herzegovina?


El abogado “croata”, que, recordemos, fue fiscal de la Nación también en la difunta Yugoslavia, dijo que piensa que el Tribunal de La Haya en el “caso Prlić” va a concluir en que Croacia intervino en Bosnia y Herzegovina y que en el país vecino en realidad tuvo lugar un enfrentamiento internacional en el que una de las partes en la guerra fue Croacia, en otras palabras que Croacia fue agresor en Bosnia y Herzegovina, lo que le acarrearía muchos problemas a Croacia. Nobilo en realidad desea que eso suceda y luego la cúpula estatal completa se disculpe.

Como la mayoría, como en todas las cúpulas estatales, son malos croatas y oportunistas, ya me veo las caras felices con lágrimas artificiales de nuestros líderes, y la cara triste con lágrimas de verdad de nuestro sufrido pueblo croata que no puede entender cómo Croacia, con cuya ayuda se finalizó la guerra en Bosnia y Herzegovina y se liberó gran parte del territorio en ese país vecino, sea declarada agresor en ese mismo país. Pero en política todo es posible. Lo importante es no creerle a ninguna corte internacional y concentrarse en la verdad, sea cual sea.
A diferencia de Nobilo, el obispo de Mostar, monseñor Ratko Perić, le mando una carta al presidente “croata”, Ivo Josipović, en la que le enumera las injusticias que se cometen contra los croatas en Bosnia y Herzegovina y exige que los croatas tengan su propia entidad y sus propias instituciones, como las tienen los serbios y los musulmanes bosnios.
Además le escribe que no permita que los embajadores extranjeros digan que los croatas deben asimilarse o emigrar. El solo hecho de que un obispo tenga que decir esto descubre la difícil situación en la que se encuentran nuestros connacionales en el país vecino, y el hecho de que le escriba al presidente de Croacia, también.
Al obispo Perić lo odian los mequetrefes de la comunidad internacional, que anduvieron vendiendo retórica gastada durante la agresión serbia contra Croacia y Bosnia y Herzegovina  a cambio de fama y plata, lo odian porque el obispo no se calló nunca y les dijo lo que se merecen. No lo quieren tampoco los nostálgicos yugoslavos locales e internacionales ni los comunistas disfrazados de demócratas, es decir todos los amigos de los mequetrefes mencionados anteriormente.
Pero lo quiere el pueblo croata, porque es un verdadero pastor que nunca trató de caerle simpático a nadie sino que siempre dijo lo que hay que decir, a propios y extraños. El obispo sabe que el presidente Josipović no va a hacer nada, solamente quiso que se vea que no hace nada.
 
Para Croacias Totales, Mate Simic desde Zagreb

    

 

 

No hay comentarios: