03 enero, 2013

Palabras, palabras, palabras, tan solo palabras… (Columna de opinión)


Si al pie del arbolito de Navidad la cúpula estatal tuviese que colocar algo de los éxitos que lograron el año 2012, no habría regalitos para nadie, debajo del arbolito no habría nada y aquellos que esperaban los regalos estarían amargados. También estarían  frustrados si estuviesen dispuestos a alegrarse con la solidaridad que la cúpula estatal muestra hacia el pueblo. Pero ni eso puede esperar el pueblo.
Al final del 2012, como expresión de desprecio y cinismo hacia los ciudadanos, pudimos  ver las fotos del premier comiendo y
bebiendo a las anchas con el ricachón Emil Tedeschi y con el presidente del Banco Popular Croata (así se llama el Banco Central en nuestro país) Boris Vujčić a quien muchos economistas croatas consideran protector de los bancos extranjeros y sus ganancias y uno de los principales culpables del continuo freno de la economía y exportación croatas. No hemos escuchado ni una sola palabra de disculpa de boca del premier o de alguno de sus ministros, por el contrario, todos presentaron sus fracasos como éxitos. Y, al igual que al comienzo de su mandato prometieron crecimiento económico y grandes inversiones, ahora prometen lo mismo para el año que comienza.
Al final del 2013 van a repetir lo mismo, crecimiento económico no va a haber, pero vamos a poder ver nuevamente las fotos del premier con los representantes de la “patria financiera” en Croacia y a los ministros alabándose a sí mismos. Me gustaría equivocarme, pero no veo ninguna idea para mejorar la economía ni predisposición para aflojar la presión fiscal a los empresarios para que puedan darle trabajo a la gente. 
Tampoco veo  predisposición en los bancos, casi todos de propiedad extranjera, para ponerse al servicio de la producción y la ciudadanía, por el contrario, tanto la cúpula estatal como el presidente del Banco  Popular Croata les ayudan a los bancos en todo. El Banco Popular Croata no es ni “croata” ni “popular”, sino que está al servicio de los dueños coloniales de Croacia.

Cabe preguntarse si en esas condiciones, en las cuales Croacia no dispone de su propio dinero, es posible la economía nacional o estamos condenados a endeudarnos cada vez más, a quitarle al pueblo para satisfacer a los policías financieros internacionales que encima nos acusan de gastar demasiado. Sin poner a los bancos al servicio de los intereses de la economía croata estamos condenados a una dependencia cada vez mayor de los acreedores internacionales, a una explotación impositiva de la ciudadanía cada vez mayor, a la reducción de los salarios, a los despidos, etc. Nada de lo que a fines de 2012 dice la cúpula estatal, garantiza que el 2013 sea distinto.
Tienen razón aquellos que afirman que para la cúpula estatal el mayor éxito es el solo hecho de que están en el poder. El ministro de Ciencias, Educación y Deportes hace un par de meses le dijo a sus opositores que se miren en el espejo y escupan lo que ven. Ese es en general el estilo de la casta gobernante. Algunos lo dicen con cinismo y educadamente y otros, como el mencionado ministro, directamente, pero todos piensan más o menos igual. Ellos piensan que son hermosos, inteligentes, idóneos, y que todos nosotros, los demás, somos basura que ni siquiera merece existir. Así se comporta la cúpula estatal hacia el pueblo, hacia la oposición y también hacia los periodistas críticos, esos que no son amigos del Gobierno de turno.
Ese estilo fue heredado del comunismo, de la tradición de izquierda, en la que los izquierdistas son genuinamente ideales y sus opositores basura. Si a eso le agregamos que en general son ateístas, o agnósticos como se definen algunos pues suena menos arcaico, es decir gente sin límites morales ni temor de Dios, entonces podemos estar seguros de que durante los diez años que llevan en el Gobierno (me refiero a los comunistas rancios que ahora gobiernan y a los comunistas disfrazados de nacionalistas que los precedieron) están en condiciones de conducir al país a la perdición sin perder nada de su prepotencia y narcisismo y sin perder el sentimiento de que ellos son los únicos “elegidos” o “iluminados” que pueden gobernar en Croacia. Nadie puede tan bien como los izquierdistas aislarse de las consecuencias de su falta de idoneidad o intentar no mancharse con la clase trabajadora que está en el fundamento de la concepción política a la que pertenecen. Toda la historia de las élites izquierdistas es la historia de la huída de esas élites del destino de la masa que endiosan en sus programas.  
La ministra de Acción Social al visitar un comedor popular dijo que hay gente que tiene plata pero igualmente recibe la ayuda social. Todos los medios de comunicación destacan que los comedores populares y los de Cáritas de la Iglesia Católica están repletos, pero a la ministra no le preocupa esa miseria a la que el Gobierno empujó a la gente, sino el control sobre la manipulación de esa miseria.
Con esta cúpula estatal el futuro no es nada incierto, la mitad de Croacia va a estar en los comedores populares y la otra mitad va a entrar a los mismos de contrabando.

Mate Simic, desde Zagreb, para Croacias Totales

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