20 febrero, 2013

¿Libros, elefantes y limpieza étnica? Al final, la verdad...


Ivica Djikic, un Bosnio nacido en 1977 en Tomislavgrad y que colabora en una publicación serbia de Zagreb, presenta su  libro “Soñando con elefantes” 

Soñando con elefantes, la segunda novela de Ivica Djikić, describe, a través de la voz de varios narradores, unos tiempos oscuros mediante una prosa brillante y afilada que lo confirma como uno de los mayores exponentes de la nueva narrativa balcánica.
Resumen: 
Andrija Sučić, ex soldado y antiguo miembro de la Guardia personal del primer presidente de Croacia, ha sido ejecutado delante de su casa. Hablaba demasiado: fosas comunes, asesinatos de civiles...
y además estaba el extraño asunto de los elefantes. Se había vuelto loco y era peligroso para quienes habían hecho negocios durante la guerra e intentaban afianzar su carrera política en la nueva Croacia. Su muerte no parece importar a nadie, excepto a su hijo secreto Bosko, que trabaja en el Servicio de Seguridad Nacional y decide investigar por su cuenta. Las pesquisas de Bosko lo llevan hasta las cloacas del Estado, donde fiscales, generales y políticos poderosos se mezclan sin rubor con mafiosos de regreso a casa tras reinar en «las tres calles de Fráncfort en las que no se habla alemán». 

Parte del reportaje que le hicieran en el diario español La Vanguardia:
"Las élites de Croacia desertaron de su papel moderador"

¿Cuál es el origen de Soñando con elefantes?
La necesidad de contar en forma literaria quince años de trabajo como periodista sobre los crímenes en la guerra y el crimen organizado antes, en y después de la guerra.
……
La Haya condenó por limpieza étnica al general Gotovina. Ahora lo absuelve por falta de pruebas.
La resolución bloquea el entendimiento entre serbios y croatas. No veo ningún indicio de que Croacia vaya a reconocer que en Krajina mataron a 500 ancianos, mandaron al exilio a entre 150.000 y 200.000 serbios, y saquearon y quemaron sus casas. La absolución fue recibida con júbilo en Croacia e indignación por los serbios. Es una semilla que dará sus frutos de rencor en el futuro, como los armenios y Turquía. En Croacia quieren creer que libraron una guerra de liberación impoluta.


Como reacción a la entrevista a  Ivica Djikic "Las élites de Croacia desertaron de su papel moderador", (Cultura, 6/II/2013), el embajador de Croacia en España, el Señor Neven Pelicaric, publicó en el mismo diario:

“No fue limpieza étnica”
Quisiera hacer algunas apreciaciones. El Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) fue establecido ante la insistencia de Croacia, que, enfrentada a graves agresiones y crímenes brutales, solicitó por parte de la ONU que se castigara a los perpetradores de los crímenes más graves cometidos contra su población civil. El concepto de joint criminal enterprise fue introducido en el procedimiento del TPIY años más tarde y se inculpó la intención de expulsión de la población serbia civil de los territorios croatas ocupados. 

El tribunal concluyó en el caso de los generales croatas que no hubo joint criminal enterprise a ningún nivel del Gobierno croata. Es verdad que la población local serbia abandonó el territorio ocupado ante la llegada de las tropas croatas, pero esto no fue limpieza étnica, ya que se demostró que los serbios se marcharon de manera organizada. Un gran número de serbios croatas regresó a sus hogares y vidas como antes de la guerra. La seguridad y reconstrucción de los bienes dañados están garantizadas a todos, a cargo del Gobierno croata. 

Los generales no fueron puestos en libertad por falta de pruebas, al contrario: la Fiscalía fracasó con sus acusaciones, los hechos arriba mencionados fueron demostrados y los generales fueron declarados inocentes porque no habían cometido los hechos que se les imputaba.

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