16 junio, 2013

Vilibaldo Sluga, alcalde de Krapina (1854. - 1931)


Krapina es una ciudad al norte de Croacia situada en la región montañosa del Hrvatsko Zagorje (Zagorje croata) a unos 55 km. de distancia de Zagreb y Varadžin. En ella funciona el centro administrativo del condado de Krapina-Zagorje.
Fue fundada en  1193 y siempre ha sido el sitio favorito de castillos y casas de campo de los gobernantes croatas y húngaros.
En 1899, en una colina llamada Hušnjak, cerca de la Krapina moderna, se encontraron más de ochocientos restos fósiles pertenecientes a los neandertales. Por este motivo, muy cerca se construyó uno de los museos más modernos de la Europa Central. En las inmediaciones existe también un parque con varias estatuas de animales: un oso, un alce, y un castor.   
Los habitantes de Krapina están muy orgullosos de su castillo, que fuera hogar de los  reyes Luis I  y Matijaš Korvin, entre otros.
La ciudad fue cuna de Ljudevit Gaj, revolucionario y lingüista, que formó parte del movimiento de renovación nacional llamado "Ilirio  y que en 1850 hizo una nueva versión de la gramática croata. Su casa es ahora un museo donde los visitantes pueden aprender acerca de su vida y obra. 

Pero hoy queremos hablar de un alcalde que tuvo la ciudad de Krapina:  Vilibaldo Sluga. Para eso vamos a hacer un poco de historia, gracias a los datos que pudimos recolectar en internet y que nos aportó su nieta, la sra Vjera Ljubičić, quien vive en Buenos Aires.

 Vilibaldo Sluga nació en 1854 en Šentjur, hoy Eslovenia. En 1877 llegó al condado de  Krapina y con solo 37 años de edad, en 1891,  fue nombrado alcalde de Krapina. Desde ese momento, hasta su muerte, en 1931, ocupó ese cargo desde el cual tuvo tantas iniciativas y emprendimientos, que es difícil nombrarlos a todos.
Dicen que él renació junto con Krapina. Su gran pasión fue la lucha contra el fuego, por ello creó la Sociedad de Bomberos.
Por su trabajo como alcalde y como presidente de la Soc. de Bomberos recibió muchos premios y honores- En 1910, el Emperador y Rey del Imperio Austro-húngaro, Francisco José I lo condecoró con  la Cruz de Oro al Mérito por 50 años de trabajo. En 1928 el rey Alejandro lo galardonó con una medalla de oro al mérito civil.


Además de la lucha contra el fuego, como alcalde,  hizo construir una escuela primaria, realizó obras hidráulicas, construyó un  puente de hormigón armado sobre el río Krapinica, construyó un matadero, realizó un paseo costero y una plaza arreglando el casco antiguo, construyó un campanario en la iglesia de San Nicolás, reorganizó el cementerio, construyó caminos de grava y muchísimas cosas más.
Fue durante su intendencia que, excavando en la colina de Hušnjak, para la construcción de las carreteras circundantes, se hallaron los  fósiles de neardhentales que antes mencionáramos. Sluga de inmediato informó al gobierno y a Krapina.  Pronto llegó el Dr. Dragutin Gorjanović-Kramberger, quien confirmó que se trataba de un sitio de gran tamaño con restos de huesos humanos y de animales y por lo tanto Krapina se  hizo conocida en todo el mundo como Krapina Neardhental.
Vilibaldo le prestó especial atención a la plantación de árboles y al diseño de parques. Siempre estuvo muy involucrado en eventos humanitarios, culturales y deportivos.
Para cumplir todas las metas que Vilibaldo Sluga se proponía, realizaba grandes fiestas, invitando a personajes importantes de los alrededores. El objetivo era juntar fondos, pero también que todos los invitados se sintieran cómodos, divertidos y relajados.
Hoy en día, se cuenta en Krapina, que Vilibaldo era un verdadero maestro para la diversión y organización de diversos actos conmemorativos.
En 1904 organizó el primer simposio sobre el Hombre de Neardhental. A Krapina llegaron estudiosos y personajes importantes de todo el mundo.

Orgulloso de Gorjanovic, que era un gran amigo, quería que Krapina diera una digna bienvenida a los invitados. Para la ocasión, Krapina fue decorada en su totalidad. El almuerzo que organizó Vilibaldo fue muy abundante y elegante, tanto que aún hoy se habla de él en Krapina. Cuentan que al principio el intendente realizaba bromas que descolocaban a los invitados, pero gracias a la abundante comida y bebida, la atmósfera terminó siendo festiva. También mencionan que todos los que venían a Krapina debían beber de una copa, peharcek, que era muy particular. Lo llamaban "Bilikum Čeha, Leha i Meha". Son tres copitas unidas que si no sabés de qué lado beber, se vuelca la bebida.
El alcalde, con el fin de entretener a los invitados, los honró a su llegada con la bebida del "bilikum" y, por supuesto, todos se sirvieron vino y ensuciaron la camisa blanca almidonada. Creado un descontento general y, viendo el horror en los rostros de los serios invitados,  pensaron que todo estaba perdido, que los académicos criticaban la acogida que les dio Vilibaldo. Pero al instante surgieron risas, las camisas mojadas fueron cambiadas por camisas limpias y el clima fue de fiesta.
El evento quedó en la memoria de los que asistieron al banquete. Desde entonces, hay un dicho que hoy se complace en recordar en Krapina: "Durante la época de Vilibaldo Sluga,  nuestros antepasados vivieron como en opereta" 
Su nieta, la sra. Vjera Ljubičić conserva todavía hoy una copa con la que Vilibaldo Sluga también recibía a sus visitas. Esta copa tiene una inscripción de bienvenida que dice:

Dobro došo goste mio!
Jos zte čaše nisi pio.
Izrtusi ju punu vina.
Neka živi Domovina!

Vilibaldo Sluga dedicó toda su vida a Krapina, solo pensaba en cómo hacerla mas grande y exitosa. De manera que no es de extrañar que haya fallecido en la miseria un 15 de enero de 1931.
La ciudad de Krapina nunca tuvo un funeral tan magnífico como el del Intendente Vilibaldo Sluga.  La intendencia, para rendirle un merecido homenaje, decidió que el entierro de Vilibaldo correría por cuenta de ella. Una comisión especialmente formada decidió la organización del entierro del cual participaron mas de 5000 personas y alrededor de 35 organizaciones.
Participaron delegaciones de bomberos de las siguientes ciudades: Zagreb, Kustosija, Tresnjeva, Zlatar, Ivanec, Sv. Kriz Sacretje, Pregrada, Zabok, Radoboj, Oroslavlje Stubica Donja Klanjek,  i de  Slovenia: Rogatec, Straza i Celije.
                                                                                                                                                   
En el entierro hubo tres orquestas, unos diez grupos corales y alrededor de 30 coronas. Cabe destacar la hermosa corona de la Asociación de Bomberos de Krapina!
También estuvieron presentes: la Agrupación Ferroviaria Sv. Rok de Zagreb, diversas agrupaciones deportivas, el Grupo de canto Zagorac, etc.     
Durante todo el funeral en las calles estaban prendidas las luces eléctricas, envueltas con pañuelos negros. No había una sola casa de la cual no hubiesen colgado una bandera negra. Los negocios cerraron a las tres de la tarde. Todo estaba desierto, como si el pueblo entero hubiera muerto.
La procesión partió a las cuatro de la tarde. Frente a la tumba, distintas autoridades despidieron los restos. El grupo de canto “Zagorac” entonó una canción de despedida.
Mientras la gente volvía del cementerio, empezó a anochecer, como si la tristeza se hubiera instalado en Krapina.

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