06 enero, 2014

Balance polìtico de Croacia, columna de opinión.

Estimados radioescuchas, ante todo quiero desearles para este año 2014 que recién comienza salud física, para aguantar los embates en la Patria Terrenal, y salud espiritual, para seguir peregrinando hacia la Patria Celestial.
Se acostumbra a hacer un balance del año que pasó. Creo que el mejor balance de Croacia en el 2013 lo hizo un conocido caricaturista croata que se llama Srečko Puntarić y firma sus caricaturas con el sobrenombre Félix. 




En un cuadrito que figura al pié de la última página del diario “Večernji list” su texto dice: “hay permiso para usar pirotecnia hasta el 1 de enero, ¿hacia dónde vamos, hacia el Palacio Presidencial o hacia el Palacio de Gobierno?”. Adentro del cuadrito hay figuras de personas que representan al pueblo portando cañones, escopetas, lanzacohetes, pistolas, horquillas y garrotes. El mensaje es claro, el pueblo está harto de sus gobernantes y los quiere echar. Debo reconocer que me sentí muy identificado con el pueblo de la caricatura de Félix.
¿Pero porqué el pueblo está tan enojado con sus gobernantes? Porque nos bajaron los salarios y nos subieron los impuestos, porque ellos viven como reyes a costa de nuestro esfuerzo y sufrimiento y nosotros vivimos como esclavos, porque siempre están en contra de lo que el pueblo quiere y a favor de lo que el pueblo no quiere, y sobre todo porque nunca se alegraron cuando el pueblo se alegró. Cuando a Croacia algo le sale mal, ellos sonríen, cuando a Croacia algo le sale bien, ellos están serios y no logran disimular su disgusto.
Recuerdo algunos hechos puntuales del 2013.
Primero. Cuando el Tribunal de La Haya liberó a los generales croatas, en la Plaza del Ban Jelačić, que es la Plaza Central de Zagreb, se congregó el pueblo croata para darle la bienvenida a quienes nos liberaron. La Plaza estaba repleta, cubierta con los colores patrios, los cantos de la multitud llegaban hasta el cielo,  pero ni el presidente ni el premier vinieron a compartir la alegría del pueblo. Al contrario, en declaraciones para los medios de comunicación sus palabras no pudieron disimular su desencanto y en sus caras se veía un cinismo mezclado con rabia. No los culpo, solamente constato. Es que la historia de sus vidas es la historia yugoslava, la historia comunista, una historia anticroata y antidemocrática, y ni disfrazados de croatas y demócratas logran convencer al pueblo de lo contrario. En la Plaza estuvo el pueblo croata y no estuvieron los gobernantes.
Segundo. Recuerdo también que en esa misma Plaza se celebró el ingreso de Croacia a la Unión Europea. Allí sí que estaban el Presidente, el Premier, y naturalmente toda la burocracia y la tecnocracia de la Unión Europea, esa misma que cuando Croacia fue agredida declaró el embargo para la compra de las armas que no teníamos y que necesitábamos para defendernos de la agresión serbio-yugoslava. Como el pueblo no asistió a esa celebración, la Plaza del Ban Jelačić no estaba repleta como cuando fueron liberados nuestros generales. Vinieron solamente los de las denominadas Organizaciones No Gubernamentales, esos que entre una persona y un perro siempre eligen al perro, esos que apoyan todas las desviaciones antinaturales tratando de convertirlas en leyes que nosotros también tendríamos que respetar, esos que odian a la Iglesia y a nosotros los católicos, esos que no tienen ni patria ni bandera y viven sin trabajar del dinero que el Gobierno nos roba a nosotros y de las dotaciones que les llegan desde el extranjero. Sí, he visto la ceremonia por televisión y en toda la Plaza del Ban Jelačić no se veía ninguna bandera croata excepto las que estaban en el escenario. Qué casualidad, ¿verdad? En la Plaza estuvieron los gobernantes pero no estuvo el pueblo croata.     
Tercero. La confirmación del divorcio entre el pueblo croata y sus gobernantes se produjo el Día del Recuerdo de las Víctimas de la ciudad de Vukovar. Una multitudinaria columna formada por el pueblo croata se encaminó hacia el lugar donde se rinde homenaje a las víctimas de la epopeya. A esa columna se quisieron sumar los gobernantes y el cuerpo diplomático que habían invitado, pero la gente no lo permitió. Se tuvieron que volver a Zagreb con la cabeza gacha. Es que nuestros gobernantes viven despreciando y destruyendo nuestra cultura e identidad y encima quieren aprovechar cuando el pueblo se congrega para dar imagen de popularidad y ganar puntos políticos. Pero la gente no se los permitió. En Vukovar el pueblo croata le dijo a los gobernantes que no son parte del pueblo croata. Y como dice el dicho popular “la verdad no ofende pero duele”.
Cuarto. Se celebró un referéndum donde se decidía si la definición del matrimonio como “unión formada por un varón y una mujer” entraba en la Constitución. El pueblo croata votó a favor y nuestros gobernantes y las denominadas Organizaciones No Gubernamentales en contra. A pesar de una campaña brutal dirigida por nuestros gobernantes, defensores de los “torcidos” humanos, medios electrónicos y escritos nacionales y extranjeros  en contra del matrimonio tradicional, el pueblo croata votó en forma aplastante a favor de la familia.

Y podría escribir un libro sobre todos los temas en que nuestros gobernantes y sus colaboracionistas desprecian la voluntad popular, pero creo que con estos pocos ejemplos resulta claro porqué el caricaturista Félix acertó con su caricatura. Y por eso para este nuevo año le deseo a mi pueblo croata en la Patria y en la inmigración que siga amando a su Patria croata a pesar de quienes la gobiernan y abriendo por ella caminos de libertad para seguir peregrinando hacia la Tierra Prometida.      

Mate Simic, desde Zagreb para Croacias Totales

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