14 febrero, 2015

Homilía del cardenal arzobispo de Zagreb el 10 de febrero de 2015 - Stepinčevo -


Homilía del cardenal arzobispo de Zagreb en la misa celebrada en la Catedral de Zagreb con motivo de la festividad del beato AlojzijeStepinac el 10 de febrero de 2015
Lecturas: Éx 1,20-2,4ª  Mc 7,1-13

Excelentísimo nuncio apostólico en Croacia, hermanos obispos, presbíteros y diáconos, religiosos y religiosas, queridos peregrinos, queridísimos hermanos y hermanas en Cristo:

1. Los saludo a todos ustedes, reunidos en la peregrinación a nuestra Catedral Metropolitana. El Señor también este año nos regaló la gracia de alegrarnos por la festividad del beato Alojzije Stepinac, celebrando la Eucaristía y escuchando la Palabra de Dios.
Nosotros congregados aquí con nuestra fe y con toda nuestra vida nos encontramos ante aquellas preguntas a las que dan respuesta los santos cristianos, y en especial los mártires. En el testimonio del beato Alojzije Stepinac comprendemos mejor la relación entre lo permanente y lo pasajero, lo eterno y lo efímero, lo transitorio y lo perenne. De esa manera esta noche Dios por su Palabra y a través del prisma de la vida del Beato nos permite ver más claramente los puntos de apoyo para nuestra vida, y esos son los Mandamientos de la Ley de Dios y la relación del hombre hacia ellos. Pero inmediatamente es necesario decir que sobre eso descansa también la causa de las persecuciones contra el beato Alojzije como así también las persuasiones y ofrecimientos cuya finalidad era que renuncie a los principios de Dios que defendía. Por ello intentaron comprar de él aquello que no debe estar en venta: la conciencia del hombre. Cuántas veces nuestro Beato advirtió directa o indirectamente y confirmó que los Mandamientos de la Ley de Dios son inalterables y que están por encima de cualquier ley humana. Los Mandamientos de la Ley de Dios devuelven al hombre permanentemente a la unidad con Dios y con el prójimo. Alejándose de los Mandamientos de la Ley de Dios el hombre modela normas y relaciones suyas que están lejos de la verdad bíblica. Y esa verdad dice que todos los hombres fueron creados a imagen y semejanza de Dios y que tienen la misma dignidad. Las personas que no se guían a partir de los Mandamientos de la Ley de Dios, frecuentemente se animan a rechazar a los demás, a subestimarlos y a menospreciarlos. Eso sucedió  durante la historia de la humanidad, tanto antes como también ahora, según aquello que el Papa Francisco llama la cultura del descarte.  

2. Para presentar más claramente que la norma humana puede llevar a la violación del Mandamiento de la Ley de Dios, Jesús recurre al  Mandamiento  sobre el respeto a los padres, sobre todo la preocupación por ellos en su vejez y necesidad. De un lado pone el Mandamiento de Dios, y del otro lado la promesa humana, la ofrenda, el regalo santo, que en sí mismo también es bueno. No obstante, Jesús advierte que en el caso concreto se trata  de una malinterpretación consciente y que los padres y la preocupación por ellos están en un nivel superior. Jesús siempre pone el mandamiento del amor por encima de cualquier culto u ofrenda. De esa manera no permite el descuido del deber hacia los padres ni siquiera con la excusa de que algo se da como una promesa. Dios anunció que no desea ser honrado a costa del amor al prójimo. Por el contrario: con el amor al prójimo también Él mismo es amado. Ese es el Mandamiento que está en el fundamento de toda actuación cristiana, y el mismo está en relación con el corazón humano. Por ello Jesús
recrimina a sus interlocutores usando las palabras del profeta Isaías: “Porque este pueblo se me acerca con su boca y con sus labios me honra, pero ha alejado su corazón de mi” (Is 29,13). Es una recriminación y advertencia grave, especialmente a nosotros los cristianos. Al mismo tiempo es también un consuelo, cuando nos preguntamos ¿qué tenemos que hacer en nuestra vida?, ¿estamos en el camino correcto? Lo importante es que nuestro corazón no esté lejos de Dios. Cuando el corazón se hace pesado por el egoísmo, entonces son difíciles también los Mandamientos de la Ley de Dios. El hombre está en tentación cuando está cuestionada la confianza en Dios y el cumplimiento de los Mandamientos de la Ley de Dios. En lugar de confiar en Dios, el hombre piensa en una mayor libertad y en hacer de su vida lo que quiera. Esa es una tentación que presenta a los Mandamientos de la Ley de Dios como insuficientes para la propia felicidad que el hombre busca. Pero la verdad es diferente. La historia de la humanidad muestra que todo intento de liberarse de Dios finalizó con alguna forma de esclavitud.  Solamente aquel que ama encuentra el sentido y la realización. Solamente el hombre que ama encuentra la alegría en la responsabilidad, en el servicio y en la fidelidad. Honrar con los labios, es decir sin el corazón, sin la decisión de pertenecer plenamente a Dios, siempre va a ser la herida de la hipocresía que afecta la piedad religiosa, distorsiona la imagen de la cercanía de Dios y su reflejo en el mundo. Es decir, a Jesús le interesa que sus interlocutores entiendan que no hay que purificarse de aquello que toca al hombre desde afuera, sino del pecado que está dentro del hombre.

3. Queridos hermanos y hermanas, si relacionamos las primeras páginas de la Biblia que hablan de la creación del mundo, con la creación del hombre en el centro, y el Evangelio que habla de los Mandamientos de la Ley de Dios y de la confianza en Dios, fácilmente vamos a ver como en eso está ensamblada la figura del beato Alojzije. En el trasfondo de todas sus posturas, calificaciones, propuestas, consejos y advertencias, podemos ver su orientación hacia Dios Creador y hacia el hombre que es su creatura. La fidelidad hasta el martirio del beato resultó de la luz de la fe en el Creador, por la defensa del hombre creado a imagen de Dios. Chocaron contra la fuerte oposición del arzobispo Stepinac las leyes, normas, palabras y comportamientos que distorsionaban la dignidad de la persona humana y alejaban al hombre de Dios. Vio no solamente aquellas violaciones de la pertenencia del hombre a Dios más brutales, como las que se manifestaron en las leyes raciales o de clase, sino también los intentos sutiles en las corrientes sociales que llevaban a las desgracias a los individuos, a la familia y al pueblo. Como no recordar a la luz de la palabra anunciada esta noche la condena del racismo del Beato del 25 de octubre de 1942. Él entonces dijo: "Todos los pueblos y razas vienen de Dios. Realmente existe una raza, y esa es la raza de Dios. Su partida de nacimiento se encuentra en el Libro del Génesis, cuando la mano de Dios de la arcilla del suelo modeló al primer hombre y sopló en su nariz un aliento de vida (Gen 2,7). Los miembros de esa raza pueden ser más o menos cultos,  pueden ser de color blanco o negro, pueden estar separados por océanos, pueden vivir en el Polo Norte o en el Polo Sur, pero lo importante es que siguen siendo raza, que surge de Dios y debe servir a Dios según las normas de la Ley Natural y Positiva de Dios escrita en los corazones y almas de las personas y anunciada por Jesucristo Hijo de Dios, soberano de todos los pueblos. 

4. Hermanos y hermanas, el recuerdo del beato Alojzije Stepinac habla de un testigo intrépido del humanismo y la verdad y de la fidelidad a la Iglesia que se confió enteramente a Dios. Con su testimonio está ligado también el intento de otros de que la injusticia se declare justicia y la manipulación política algo judicial. El condenado arzobispo Stepinac quedó viviendo hasta el día de hoy como ejemplo de víctima de aquellos tribunales a los que no les importan los hechos ni les importa la dignidad del juicio. Su condenación se transformó en la historia croata más reciente en símbolo de todo lo que implementó uno de los totalitarismos, el comunista, creando una apariencia de justicia y democracia. Es difícil pensar que se puede esperar el progreso de la Patria hasta que no exista un equilibrio en las leyes que contienen valores fundamentales claros llevando cuenta de la vida real de las personas, hasta que no haya estabilidad en las instituciones que no actúan por dictado político o ideológico sino que tienden hacia la justicia, hasta que no se proteja la honestidad y se respete la conciencia.  

5. La vida y la muerte del beato Alojzije Stepinac es para el pueblo croata un buen indicador para que sepa detrás de que no debe ir en el presente, como así también para que sepa sobre qué no debe apoyarse en el futuro. Lamentablemente también hoy nos enfrentamos con que en nuestra Patria, dentro de las perturbaciones sociales más amplias, no se lleva cuenta de todos los peligros que pueden surgir de la preocupación insuficiente sobre la aprobación e implementación de las leyes. El mejor ejemplo para ello es la combinación de los hechos que podemos ver en los últimos años y están relacionados a la familia. No se trata aquí solamente de algún grupo social, sino que se tocan los fundamentos mismos de la naturaleza humana y los misterios de la vida. Y cualquier cosa que se haga sin responsabilidad y conciencia, o se deje de hacer, justamente porque en el centro está la vida que es sagrada, tiene consecuencias para todo el pueblo y la sociedad y se refiere justamente a todas las partes de nuestro vivir. Si bien puede sonar doloroso, hay que decir claramente que parece que algunos no terminan de jugar con el futuro del pueblo croata. Digo no terminan, porque desde el ahora ya lejano año 1936 fácilmente podemos escuchar las preguntas del beato arzobispo: "A todo hombre honesto y amigo del pueblo se le impone sin querer la pregunta ¿adónde conduce todo esto?, si se desintegran tan fácilmente los matrimonios, ¿se puede hablar entonces de una vida familiar decente?, ¿se puede hablar de la educación consciente de la juventud?, ¿se puede hablar de la seguridad del orden cívico?, ¿puede entonces el hombre finalmente estar seguro por su vida y por sus bienes?, ¿no es ese el camino directo al desastre como dice el profeta: Dissipatione dissipabitur terra, et direptione prædabiturLa tierra será totalmente arrasada, totalmente quemada. Las leyes de Dios están estrechamente ligadas entre sí, si cortas una se cortan también las otras y entonces todo se derrumba y es como una máquina, que deja de funcionar si se saca solamente un rueda” (Año Viejo 1936).

6. El Beato Alojzije apoyado en la verdad sobre la pertenencia del hombre a Dios y en el respeto a los Mandamientos de la Ley de Dios, pronunció con fuerza también palabras que – estoy convencido – en las circunstancias actuales, a pesar de que las pronunció hace 75 años, suenan igualmente con fuerza y verdad: “No hay una Croacia fuerte y feliz sin familias croatas fuertes, sanas física y moralmente y satisfechas”. Pero antes de eso dijo también esto: "Deseo que a todos finalmente les resulte claro que no hay futuro para Croacia sin que toda la opinión pública, y especialmente nuestro gobierno, con todas sus fuerzas y medios a su disposición se resista a los crímenes que afectan a la familia croata, aunque esos crímenes se cometan justamente invocando a ciencia o las indicaciones sociales o supuestamente la salud” (IV Semana Social Croata, noviembre de 1940.). El cardenal Stepinac no deja dudas sobre de qué crimen se trata, dirigiéndose a los médicos dijo: "Es la cuestión del aborto, que tomó tanto impulso en nuestra patria que lentamente adquiere el carácter de un verdadero suicidio del pueblo” (10 de enero de 1940). En esa ocasión recibió la felicitación de la Asociación Croata de Médicos.  Nosotros hoy repetimos el ruego del beato y oramos por la constancia en la lucha por la libertad de conciencia de los médicos. Es loable que justamente ellos, como personas expertas que conocen la naturaleza de las operaciones medicinales, no sigan los estímulos contrarios con los que el personal médico puede cargar su consciencia actuando irracionalmente. Hermanos y hermanas, el arzobispo Stepinac es santo de la pureza de conciencia y a él debemos invocarlo en las tentaciones en las que deseamos separar a Dios de la vida de todos los días. El cristiano no tiene doble rasero. Justamente eso es exigencia y alegría. Exigencia porque nos enfrenta con nuestros pecados, pero ante todo es alegría, porque sabemos que en todo momento Dios por Jesucristo es nuestro compañero de viaje, nuestra ayuda y nuestro consuelo. Nosotros por intercesión del Beato confiamos en la ayuda de Dios y Él nos ayuda.

7. Queridos creyentes, hoy es el 55 aniversario de la muerte del beato Alojzije. Como familia arquidiocesana hemos decidido en este aniversario vivir de manera especial nuestra conexión espiritual con nuestro Beato. Eso lo vamos a expresar también con un signo exterior de su presencia, en el comienzo del tiempo de Cuaresma, partiendo de la Catedral, vamos a llevar de parroquia en parroquia los poderes del beato Alojzije y reunirnos alrededor suyo. Los poderes del beato permanecerán en cada parroquia al menos un día, empezando en la Cuaresma de este año hasta la festividad del beato Stepinac del año que viene. A esa decisión nos estimuló la hermosa experiencia que vivimos con los jóvenes creyentes el año 2011, durante la preparación de la visita del Papa Benedicto XVI, que llevaron la imagen de la Virgen de las Puertas de Piedra (Majka Božja od kamenitih vrata) por las parroquias de la Arquidiócesis, o bien la Cruz de Stepinac en la Cuaresma del año 2012 por las parroquias de Zagreb. Eso es ante todo una invitación a la oración por la intercesión para reforzar la fe, para una esperanza más segura y un amor más ardiente en nuestras comunidades parroquiales, pero también es una oportunidad para conocer más de cerca a ese santo Pastor nuestro, para sentir más su cercanía y para que descubramos en él la luz y la inspiración para nuestra vocación de vida, para nuestras dudas y pruebas. Él nos va a acercar también como Iglesia de Zagreb que espera el comienzo del Segundo Sínodo. Ese día toda parroquia va a expresar a su manera la honra al Beato. Por eso es importante que participe toda la parroquia, con todas sus realidades e iniciativas, con las comunidades religiosas y otras comunidades. Que se encuentre lugar para las familias, para quienes se preparan para el Matrimonio, la Primera Comunión y la Confirmación, para los jóvenes, para los miembros de los Consejos Parroquiales, para los coros eclesiásticos, para los miembros de Cáritas, para las Asociaciones y Movimientos. 

8. Queridos hermanos y hermanas cristianos, nos hemos reunido en gran número en nuestra Catedral Metropolitana. Sentimos que no estamos solos. Dios está con nosotros. Él nos ama. Él nos acepta y por su misericordia nos perdona los pecados y las faltas. Él nos ayuda. Estamos aquí en la Catedral de Stepinac porque sentimos el llamado de la atracción y la cercanía del Beato. Las palabras no pueden abarcar todo lo que sucede aquí en la tumba del Beato. El contacto de su imagen, de su tumba, de las manos juntas, creó nuevos contactos de gracia e hizo que el hombre vuelva a respetar a Dios, a orar por el perdón y a volver al camino de la conciencia limpia en la confesión, a la conversión y a las buenas obras, a la fe que comunica al hombre con Dios y con el prójimo. Aquí estamos en la Catedral de Stepinac pidiendo  insistentemente su ayuda y también para que sea declarado santo. A él nos encomendamos y con él oramos por nuestros niños y jóvenes, por nuestros matrimonios y familias, por todos los necesitados, perseguidos y por los que sufren, por nuestros ex combatientes croatas y por nuestro querido pueblo croata. Beato Alojzije, nos ves reunidos alrededor tuyo, conoces nuestras intenciones que traemos ante el Señor en tu confianza. Ruega para que tengamos fuerza en todas las pruebas, cuídanos a todos nosotros, a la Iglesia ya la patria croata. 
Amén


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