07 febrero, 2015

Situación económica en Croacia - Columna de opinión

Una de las consecuencias de la mala conducción del país, de la que son responsables quienes gobernaron y gobiernan el país, sobre todo en los  últimos quince años, es el empobrecimiento y endeudamiento creciente del Estado y de la población. El empobrecimiento y endeudamiento crecientes son un problema extremadamente serio que puede tener consecuencias negativas de largo alcance. Por ese motivo es necesario que las instituciones estatales y sociales y
cada uno de nosotros tomemos consciencia de que lo que está en juego no es solamente el presente, sino también el futuro de Croacia, y reflexionemos sobre el aporte que podemos hacer para detener cuanto antes el empobrecimiento y el endeudamiento pues, en caso contrario, esos dos males y sus consecuencias se van a profundizar y a ampliar.
Cuando el Banco Central Europeo anunció la semana pasada que ante la crisis económica y financiera había decidido lanzar cantidades siderales de euros, un ministro del Gobierno croata dijo que en realidad el principal motivo del ingreso de Croacia a la Unión Europea fue que nos pudiésemos endeudar en condiciones más favorables. El mensaje del ministro es claro y preocupante, en otras palabras el ministro dijo que el endeudamiento ya está calculado como un ingreso permanente en el presupuesto estatal, lo que implica que la política actual, vigente ya hace quince años, cuenta con el dinero que no tiene y que van a tener que pagar unas cuantas futuras generaciones de croatas.
Cada ciudadano de Croacia debe en promedio unos diez mil euros. La deuda pública en 2012 era equivalente al 65,4% del Producto Bruto Interno, en 2013 al 75,7% y en 2014 a algo más del 80%. Eso significa que en solamente tres años el actual Gobierno aumentó la deuda pública en diez mil millones de euros. Croacia necesita un crecimiento del Producto Bruto Interno del 3% anual solamente para pagar los intereses de la deuda. Hace más de tres años que el país no registra crecimiento económico. Los pronósticos no son buenos ni para el 2015. En Croacia más de 320.000 personas tienen bloqueadas sus cuentas bancarias y, si a eso le agregamos los miembros de sus familias, el número de afectados supera el millón, lo que en un país de 4.500.000 habitantes es realmente un problema muy serio. Si a todo eso le sumamos la inacción del Gobierno, es inevitable que el empobrecimiento y el endeudamiento se profundicen.
Es verdad que en los últimos días el Gobierno finalmente tomó algunas medidas pues la situación es realmente insostenible y las manifestaciones callejeras le causaron nerviosismo, pero las mismas son coyunturales y remedian solamente en forma parcial y momentánea las consecuencias y no las causas. Pero la solución de fondo es posible solamente si se produce un giro real en la política y en la conducción del Estado y si la economía croata se levanta sobre sus propias bases, cosa que el Gobierno ni siquiera intenta, y por eso las medidas gubernamentales para apagar el incendio parecen estar más en función de las próximas elecciones parlamentarias, a celebrase a fines de 2015,  que en función del bien común.
La creciente esclavitud de la deuda, o las amenazas que surgen de la misma, además de despertar dudas sobre si lo que sucede es casual o planificado, es como hemos dicho anteriormente un desafío que toca a todas las instituciones croatas y a todos los ciudadanos croatas. Porque todas las instituciones tendrían que actuar con muchísima mayor responsabilidad, valorando cada centavo del presupuesto estatal y elevando la eficacia en su actuación. Porque todos los ciudadanos que tienen una situación económica más holgada tienen la obligación moral de ayudar más a sus conciudadanos, especialmente a los de su círculo inmediato. Porque todos los que se encuentran en dificultades tienen la obligación moral de aprender de su situación y advertir a los demás para que no repitan los errores que los llevaron a ellos a esa situación. Y todos en Croacia, sí, todos, tendríamos que actuar con más responsabilidad y dedicación, ya sea con iniciativas económicas propias, ya sea en el puesto de trabajo.

Un giro en la conducción del país, solidaridad, trabajo responsable y no resignarse con la situación actual, son el camino para salvarse de la esclavitud de la deuda. Quisiera cerrar este comentario con dos citas, una referida a la justicia y otra a la corrupción, dos temas que están relacionados íntimamente a la situación actual. En su encíclica sobre el amor cristiano el Papa Benedicto XVI incluyó una incisiva cita de San Agustín, que pareciera haber sido escrita para nuestro tiempo y para nuestro país: "Un Estado que no se rigiera según la justicia, se reduciría a una banda de ladrones”. La evolución política de Croacia, signada por la presencia dominante de un sector excluyente, ha convertido al Estado en una prolongación de los dos partidos grandes, y hecho posible la realización del paradigma agustiniano. El control hegemónico incluye no solo el poder administrador, sino también el sistema de justicia, que debiera ser un segmento independiente y apartado de las presiones políticas. 
Recientemente el Papa Francisco hablando de la corrupción dijo: "La actitud corrupta encuentra fácilmente nido en las instituciones. Cualquier institución puede caer en esto. La corrupción es sacarle al pueblo. Esa persona corrupta, que gobierna corruptamente o va a ponerse de acuerdo para un negocio corrupto le roba al pueblo" y agregó: "La corrupción no está cerrada en sí misma; va y mata".
-Mate Simic, desde Zagreb -

1 comentario:

Juan Franco Terlevich dijo...

Muy importante el comentario del Sr Mate Simic, desde Zagreb.
Realmente me interesa muchísimo la situación en mi tierra natal, y lamento mucho su situación, aunque pienso que con esfuerzo y un poco de criterios sanos se logrará revertir esta situación actual.
Pienso que el país debe y enfocarse y fortalecer la formación cultural y profesional de los mas jóvenes a través de las escuelas y las universidades.
No podemos olvidar, que de esa tierra lejana, hace algunos años ha surgido un Nikola Tesla dentro de un entorno difícil de comprender hoy en día; el cual revolucionó la ciencia hace ya muchos años.
De mi parte deseo a mis 74 años mucha suerte paciencia y piedad a los que tengan que decidir los destinos de esa tierra divina.

Saludos cordiales
Ing. Juan Franco Terlevich