14 abril, 2015

“10 de ABRIL de 1941" - Realidad y vigencia actual


Como es tradición en nuestra institución este año conmemoramos el 74. aniversario de la proclamación del primer Estado Independiente de Croacia acaecido el 10 de abril de 1941 en pleno desarrollo de la Segunda Guerra mundial y en momentos en que las fuerzas alemanas iniciaban su ofensiva militar contra el Reino de Yugoeslavia. 

La historia registra que ese día el comandante croata Slavko Kvaternik, en nombre del
“Poglavnik” Dr. Ante Pavelić y del movimiento revolucionario croata “Ustaša” anunció al pueblo croata y al mundo el establecimiento de un nuevo e independiente estado nacional libre y soberano y declaró rotas todas las vinculaciones con el decadente Reino de Yugoeslavia dentro del cual había quedado inmersa la nación croata, por los acuerdos de Versalles de 1918, después de finalizada la Primera Guerra mundial, que marcó entonces el fin del Imperio Austro-Húngaro y de la dinastía de los Habsburgo. 

En la medida en que van pasando los años y que van desapareciendo los protagonistas de esos momentos, este hito histórico debería ser comenzado a mirar desde una perspectiva más serena y más amplia, sin la carga ideológica, el odio racial y la miseria política que le han impuesto hasta ahora los que escriben la historia. 

Nosotros, los que desde el primer momento celebramos el establecimiento del Estado Independiente de Croacia y lo seguimos conmemorando durante todo el período que duró el exilio de la emigración política desde 1945 hasta hoy día, queremos contribuir a cambiar el enfoque de los que no conocen la verdad histórica y guiar a nuestros descendientes para que sepan evaluar y comprender en sus justos términos nuestro reciente pasado como nación y a cuidar el futuro de nuestro Estado independiente y soberano que es hoy la República de Croacia. 

Para muchos jóvenes descendientes de croatas y para muchos cónyuges de matrimonios mixtos es muy difícil comprender este hito histórico sin conocer, aunque sea brevemente, la secular historia del pueblo croata y su singular lucha, durante siglos, por su propio Estado y también por conservar su identidad como nación occidental y mayoritariamente cristiana, con escritura e idioma propio en un medio sumamente complejo. 

Las primitivas tribus croatas llegaron a sus actuales tierras en época del Imperio Romano y se establecieron definitivamente allí entre los años 620 y 640 d.C. 
Se sucedieron en la sustentación del poder duques (Trpimir -852, Domagoj –878) y reyes de sangre croata como Tomislav (910/929), Krešimir (935/944) hasta el fallecimiento del último de ellos, Petar Svačić, en 1097. 
 A partir del año 1102 los croatas deciden por el acuerdo “Pacta Conventa” unir todas las tierras de Croacia y Dalmacia con las de Hungría bajo la común corona de un único rey húngaro (Koloman) manteniendo su propio Parlamento (Sabor) para todos los asuntos legislativos y financieros. Esta unión dura hasta el año 1526. 
Desde el año 1527 la corona real pasa a la dinastía de la Habsburgo, dando origen al Imperio Austro-Húngaro dentro del cual el pueblo croata conserva sus mismos derechos y se mantiene así hasta el fin de la Primera Guerra mundial en 1918. 
En el ínterin se produce la ocupación véneta del litoral adriático (salvo Dubrovnik) y la invasión otomana (1433) que penetra profundamente por las tierras croatas de Bosnia, llegando hasta las puertas de Viena, y se mantiene, en continuas confrontaciones hasta prácticamente los fines del siglo XIX (1878). 
Hasta la llegada de la Revolución Francesa en 1789 imperaba en toda Europa el sistema feudal y había una clara diferencia entre los señores de la nobleza y la plebe. 
Con la Revolución Francesa se declara la abolición del feudalismo y de la nobleza y nace la institución republicana que sacude hasta sus cimientos a todas las monarquías europeas alentando movimientos revolucionarios en todos los pueblos que veían a sus monarcas y sistemas de gobierno no como benefactores y protectores sino como opresores y explotadores. 

El Imperio Austro-Húngaro no fue una excepción y tanto por parte de los austríacos como por parte de los húngaros se aplicaron durísimas medidas contra los croatas tratando por todos los medios de cercenar sus derechos ancestrales e imponerles condiciones de vida realmente insoportables. 
En contra de esos excesos de magiarización y germanización nace, liderado por Ljudevit Gaj en 1830, el movimiento ilírico que pregona la unión de todos los eslavos logrando la adhesión de la mayoría de los intelectuales y políticos croatas de la época. 
Recién en 1847 el Parlamento (Sabor) adopta como idioma oficial el croata en vez del latín que fue de uso corriente durante siglos, pese a las fuertes presiones existentes para que se aplique como lengua de uso obligatorio en la administración pública, las escuelas y el mismo Sabor el idioma húngaro. 
En el año 1848 se produce una gran agitación en el Imperio originando la Revolución de Viena y el posterior levantamiento de los húngaros buscando su separación del Imperio pero pretendiendo conservar las partes croatas. Ambos movimientos son aplastados militarmente y en esas acciones se destaca la actuación del militar y virrey croata Ban Jelačić que entra con sus tropas victoriosas a Budapest. 
En vez de ser los croatas recompensados por su apoyo para la conservación del Imperio son tratados y castigados, al igual que los rebeldes húngaros, con la aplicación de severas medidas (absolutismo de Bach comprendido entre 1851 y 1860) que incluyeron la disolución del Sabor croata, la aplicación de un estado policíaco, la censura de prensa, la prohibición de reuniones públicas y la total eliminación del sistema feudal. 

En esa época surgen grandes hombre públicos croatas que impulsan acciones directas contra esos excesos y se comienzan a crear los primeros partidos políticos. Estos hombres son, entre otros, el Dr. Ante Starčević padre del nacionalismo moderno croata y el obispo de Djakovo Dr. Juraj Strossmayer.
Años de agitación y violencia transcurren hasta el comienzo de la Primera Guerra mundial iniciada a consecuencia del atentado de Sarajevo contra el Archiduque Francisco Ferdinando y su esposa en 1914. 
Derrotada la monarquía Austro-Húngara en 1918 se crea por los acuerdos de Versalles digitados por las potencias vencedoras, con los restos de su Imperio, el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos (posteriormente Reino de Yugoeslavia) con el serbio Alejandro Karadjordjević nombrado rey sin ningún tipo de consulta popular. 

En este nuevo Estado los croatas vuelven a padecer las opresiones, no ya austríacas y/o húngaras sino, serbias. 
Como culminación de esos excesos muere en 1928, a consecuencia de las heridas recibidas en el atentado dentro del Parlamento de Belgrado, el diputado nacional y líder campesino croata Stijepan Radić acérrimo luchador contra la opresión serbia.

A comienzos del año 1929 el rey Alejandro decide disolver el Parlamento y prohibir toda actividad política lo que provoca la inmediata reacción del joven diputado y secretario del Partido de Derecho (fundado por el Dr. Ante Starčević) Dr. Ante Pavelić que decide pasar a la lucha armada y funda para ello en la clandestinidad el movimiento revolucionario “Ustaški pokret”, con el fin de “establecer lo antes posible el Estado Independiente de Croacia por todos los métodos apropiados disponibles”. 
Por tal motivo ese mismo año es condenado en Belgrado por primera vez, en ausencia, a muerte. 
En 1932 provoca el primer alzamiento armado conocido como “Lički ustanak” (levantamiento de Lika) y en 1934 la organización revolucionaria ejecuta con éxito en Marsella el atentado contra el dictador Alejandro Karadjordjević. En marzo de 1941, en plena Segunda Guerra mundial, con el Dr. Ante Pavelić confinado y encarcelado en Italia a pedido de Yugoeslavia, el regente Pablo Karadjordjević acepta en Viena a que Yugoeslavia entre al Pacto con las fuerzas del Eje (Alemania, Italia y Japón). Esto es rechazado por los ultra nacionalistas serbios que provocan el 27. de marzo un golpe militar (“Putch”) que destituye al regente Pablo y coloca en su lugar a Pedro II. 

 A los pocos días Alemania decide invadir militarmente a Yugoeslavia y los nacionalistas croatas, atentos al desarrollo de los acontecimientos, aprovechan ese oportuno momento para proclamar el día 10 de ABRIL de 1941 el establecimiento del primer Estado Independiente de Croacia “Nezavisna Država Hrvatska” en todo su territorio étnico que incluía las regiones de Croacia propiamente dicha, Dalmacia y Bosnia y Herzegovina. 

De hecho y sin haberlo buscado Croacia se convirtió en aliado tanto de la Alemania de Hitler como de la Italia de Mussolini aunque nunca luchó para esas potencias fuera de su propio territorio, haciéndolo únicamente durante su existencia hasta mayo de 1945, como auto defensa contra la agresión de los “četniks” serbios de Draža Mihailović como contra los comunistas partisanos de Josip "Tito“ Broz. 

Este primer Estado croata, conocido como NDH, tuvo sin ninguna duda, pese a quien le pese, todos los atributos legales y formales de un estado independiente y soberano : pueblo con cultura, idioma y tradición propia, territorio, ejército, bandera y escudo, moneda y el reconocimiento internacional formal de 12 países y “de facto” de otros 3 (Francia, Suiza y el Vaticano). 

Durante su corta vigencia y a pesar de los ingentes esfuerzos materiales y humanos para combatir a la insurrección “četnik” y a los partisanos comunistas de "Tito", funcionaron normalmente todas las instituciones del Estado croata hasta el último día de su existencia.

Fue trágico el hecho de que los partisanos comunistas erróneamente prefirieron combatir contra el Estado croata y en favor un Estado yugoeslavo, en vez de preservar para después de la finalización de la guerra, un Estado croata al que, de resultar vencedores podrían imponer su ideología. Una Croacia comunista, como lo fue Hungría, Rumania, Bulgaria, etc. hubiera sido preferible a volver al régimen yugoeslavo que, además de comunista, iba a ser pro serbio y anti croata. 

Este reproche a los partisanos comunistas que optaron por una segunda Yugoeslavia socialista también le cabe a los políticos croatas que desde Londres formaban parte del gobierno monárquico yugoeslavo en el exilio y desde allí no solo no supieron valorar ni defender la independencia adquirida sino tampoco supieron impedir la masacre de Bleiburg ni las caravanas de la muerte que siguieron a la capitulación de la NDH al finalizar la Segunda Guerra. 

Perdida la guerra y perdido el Estado Independiente la mayoría de la dirigencia política y cultural e intelectual emigró y se esparció por todo el mundo occidental y desde allí, de acuerdo a sus posibilidades, trató de actuar coordinadamente para que en algún otro momento otros dirigentes aprovechen la primer oportunidad para volver a tener en el territorio croata un país independiente, libre y soberano.

La segunda Yugoeslavia socialista (República Federativa Socialista de Yugoeslavia) funcionó como tal desde 1945 hasta 1990 cuando, 10 años después de la muerte de Tito, se llevaron a cabo las primeras elecciones democráticas en Croacia donde el partido HDZ del Dr. Franjo Tudjman obtuvo una aplastante mayoría (94%) respaldando una salida de la Federación socialista. 

Se proclamó entonces el 30 de Mayo de 1990 como “Día de la Soberanía” (Dan Državnosti) aunque ello no fue suficiente para salir totalmente de la Yugoeslavia federativa socialista ya que existía la posibilidad cierta de que todo termine en más concesiones cosméticas, o en una confederación u otra tercer Yugoeslavia menos centralista y algo más representativa. 
Una vez más los chauvinistas serbios no resistieron la tentación de arrasar con todo sin importarles los resultados de las elecciones ni la voluntad popular (de los otros) y sin más contemplaciones lanzaron al poderoso Ejército Nacional Yugoeslavo (Armija) y sus fuerzas paramilitares, con el guiño cómplice de las potencias occidentales, para que aplasten esos conatos independentistas en Eslovenia y en Croacia. 

Si bien llegaron a ocupar casi un tercio del territorio croata no tuvieron éxito y finalmente el nuevo Sabor proclamó el 25. de Junio de 1991 a la República de Croacia como país soberano e independiente: por segunda vez en medio siglo el Estado Croata volvía a ser libre y soberano !

Esta decisión del Sabor croata no iba a ser fácil de sostener ya que para frenar la insurrección de los “četniks”, que no aceptaron ni reconocieron la existencia de un Estado Croata independiente fuera de una, por ellos, pretendida Gran Serbia, se iban a necesitar 4 años de preparativos y feroces combates en una guerra interna conocida como “Domovinski Rat” (donde hubo casi 50.000 víctimas croatas entre muertos y heridos) que finalmente concluyó en 1995 con la victoria croata y la total recuperación de los territorios de la República de Croacia usurpados. 

Para nosotros, los croatas de la diáspora y para muchos otros en la misma Croacia, pese a ser ya un miembro pleno de la Unión Europea desde el año 2013, nos queda todavía una llaga abierta y es la situación de la población croata en la República de Bosnia y Herzegovina dado que esos territorios fueron siempre una parte constitutiva importante de la nación croata desde siglos y por decisiones políticas tomadas todavía en la Yugoeslavia socialista fueron divididos (quitados) de los territorios históricamente croatas formando repúblicas socialistas federativas separadas que aún perduran. Sabemos que la situación actual no satisface a ninguna de las tres etnias y que la solución definitiva es difícil de implementar y está aún muy lejana. 

Para finalizar cabría hacer las siguientes reflexiones: 
-Después de más de 8 siglos de avatares históricos se llegó finalmente al primer Estado Independiente de Croacia el 10 de ABRIL de 1941. 

-Factores internos y externos impidieron mantener ese Estado después del año 1945. Las diferentes ideologías de entonces provocaron la lucha fraticida entre croatas “ustašas” nacionalistas y “partisanos” comunistas y además el hecho que el régimen gobernante de ese Estado estuviera desafortunadamente del bando que perdió la Segunda Guerra resultó determinante en su destino. 

-Fueron necesarios los avatares de casi otros 50 años para que la mayoría comprenda que para el pueblo croata no hay nada mejor que un Estado Croata libre y soberano independiente de su forma, tamaño o ideología. 

-Paradójicamente la guerra interna “Domovinski Rat” que se libró dentro del territorio croata entre 1991 y 1995, contra la brutal agresión serbia, demostró una vez más que el coraje secular del pueblo croata estaba latente e intacto y con el heroico comportamiento de sus jovenes consolidó militar y políticamente a la República Croata, cerrando también definitivamente las puertas de entrada en otras confederaciones y/o bloque balcánicos con los serbios.

-A medida que vaya transcurriendo el tiempo, se conozca más la verdad histórica y aparezcan nuevos y sucesivos gobiernos verdaderamente democráticos pro-croatas que reemplacen a las corporaciones "yugo-nostálgicas" que aún existen, será hora que también en Croacia se comience a visualizar objetivamente la importancia histórica que ha tenido el “10 de ABRIL de 1941” en la historia contemporánea croata. 

-Las omisiones, errores y/o excesos que inevitablemente pudieron haberse cometido de ninguna manera pueden opacar el claro hecho político e histórico donde todo un pueblo, en forma masiva, logró sintetizar y concretar el nacimiento de su Estado Independiente y Soberano, que por diferentes caminos y con diferentes métodos buscó sin claudicaciones durante siglos. 

-Es un deber moral de todo croata bien nacido, trabajar, luchar y velar, sea dentro como fuera de Croacia, para que este Estado Independiente y Soberano que actualmente tenemos, se mantenga así por siempre para un mejor desarrollo y prosperidad de las generaciones futuras. 

Viva la República de Croacia libre e independiente ! 
Gloria a todos los que cayeron en la lucha por la libertad de Croacia !

 Davorin Porić. 
Club Cultural Argentino Croata (10.04.2015) 

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