16 agosto, 2015

Fra Berislav Ostojić - In Memoriam



"Los sufrimientos del tiempo presente no son nada en comparación de la gloria que un día se nos revelará", dice el apóstol Pablo.
Y otro hermoso texto bíblico afirma: "Felices los que mueren en el Señor, ellos ya descansan de sus trabajos, porque sus obras los acompañan".

Con inmenso dolor y tristeza les doy esta noticia del fallecimiento de mi hermano el padre Bero. Pero también con la esperanza cristiana de su destino eterno junto a Dios.
Ayer, en el Hospital San Juan de Dios de Ramos Mejía, donde lo tuvieron que volver a internar, el Obispo auxiliar de la diócesis de San Martín, le dio la unción de los enfermos, la absolución general, la indulgencia plenaria. Hoy lo vino a visitar monseñor Rodríguez Melgarejo, Obispo de San Martín, donde él atendía una parroquia, y prometió que, si fallecía, presidiría la Misa, cosa que seguramente hará mañana.
Ayer, una vez más, como era su deseo, lo trajeron a su pieza en el colegio Stepinac. Estos días estábamos al lado de él los siete hermanos que estamos en Argentina, y mis dos hermanos de Croacia nos acompañaron espiritualmente con la Misa de la Liturgia de la Asunción de María al cielo. También mis sobrinos y sobrinas y algunos muy buenos amigos. Debido a su estado, sólo nosotros y el personal sanitario estábamos en su cercanía. 
Todos estos meses estuvo acompañado día y noche por mi familia, y por algunos buenos amigos, recibió varias veces la unción de los enfermos, comulgó, oró, sufrió mucho.
El Papa Francisco, del cual era amigo personal, se interesó por su salud hablando con monseñor Bernardini, que fuera Nuncio en Argentina y hoy lo es en Italia y que era entrañable amigo de mi hermano. Y el Papa hace unos días mandó un correo ofreciendo su cercanía y sus oraciones. También hace unos días, mi hermana Teresa, mi cuñada Mónica y mi sobrina Ivana pudieron hablar con él en Roma, y les dijo que estaba al tanto y oraba por mi hermano.
Hace un rato, dos minutos antes de morir, mi hermano Francisco le puso un cuadro de María Reina de la Paz en sus manos, y en perfecto croata exclamó: "Madre de Dios, ayúdame". Y luego murió.
Mi hermano ha sido un buen fraile franciscano y un sacerdote según el corazón de Dios.
FELICES LOS QUE MUEREN EN EL SEÑOR. Lúcido y sufriendo hasta el final.
Los saludo con afecto y pido sus oraciones por su eterno descanso.                                                                

Mario Ostojić
Zagreb, 15- de agosto 2015

Velatorio:
El Domingo 16, a partir de las 10.00 hs. se dará comienzo al velatorio. El lunes 17 de agosto a las 10.30 hs será la Santa Misa de cuerpo presente.
Instituto Cardenal Stepinac, 
Av. Pedro Díaz 2000-1686 Hurlingham

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