01 mayo, 2016

Mayo, mes dedicado a la Virgen María




Mayo es un mes dedicado a la Virgen, en Croacia, y en el mundo católico.   En uno de sus mensajes de este Año de la Misericordia, el Papa Francisco pedía: «Que María, Madre de Misericordia, nos ayude a entender cuánto nos quiere Dios».


Y porque la consideramos Madre de Dios y Madre nuestra, los croatas le hemos dedicado muchos santuarios en Croacia y en Bosnia y Herzegovina, la veneramos bajo numerosas y distintas advocaciones, en nuestras canciones marianas la llamamos “Mamita Querida”, “Reina de Croacia”. Sabemos que está en el cielo pero también caminando junto a nosotros en la tierra.
Nos sentimos ante Ella en esta santa tierra croata donde están las cunas y las tumbas de nuestros reyes, de nuestro héroes y de nuestras víctimas. A la luz de Su presencia e iluminados con el calor de su amor maternal nosotros también celebramos esos trece siglos y medio del primer encuentro de nuestro pueblo croata con Cristo Jesús, nuestro Salvador y nuestro Dios, reflexionamos sobre el día histórico en el que nuestros primeros antepasados renacidos con el Bautismo e iluminados por el Evangelio comenzaron a entrar a la gran unidad de fe y de amor que es la Iglesia Católica que en nombre de Su Hijo Jesucristo preside el Obispo de Roma y Sucesor de Pedro. En este mes de mayo estamos ante Ella como Sus hijos, aquí, en Su Croacia, en la que con Su ayuda comenzamos a reconstruir lo que nuestros enemigos destruyeron, a recordar nuevamente lo que ellos querían que olvidemos.
Ella desde sus santuarios nos daba confianza y valentía. Hoy también Sus santuarios son fuente de esperanza y centro de reconstrucción. 

Ella fue Madre de nuestro pasado, le pedimos que también sea Madre de nuestro presente y de nuestro futuro.  Por eso le entregamos y encomendamos al pueblo croata en la Patria y al pueblo croata desparramado por el mundo, a la Iglesia en Croacia. Le pedimos Su protección. Ella sabe cuáles son nuestras penurias, sabe lo que sucede en nuestras familias, sabe cuántos niños nos matan antes de que nazcan, sabe cuánto se le mata la fe y se le pisotea la inocencia a los corazones jóvenes.
Ella sabe cuáles son las esperanzas de nuestra juventud y hacia lo que ella tiende, sabe de lo que ella juventud está cansada y decepcionada. Ella sabes cuáles son los sufrimientos de todos nosotros. Por eso le pedimos que bendiga a todos los hombres de buena voluntad que en cualquier ambiente se sacrifican para el verdadero bien de los demás. Ella es refugio de los pecadores, por eso le pedimos misericordia  para todos los pecadores, también le pedimos por todos los que claudicaron, por todos los desesperados, por todos los que perdieron la fe y ya no saben tener esperanza. A Ella le traemos los dolores de nuestros enfermos, la angustia de todos los que sufren y la agonía de los moribundos.

En una próxima entrega hablaremos de los Santuarios Marianos de Croacia, que no son pocos!

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