11 junio, 2016

Para entender la actual crisis de gobierno en Croacia

Croacia está viviendo una crisis de gobierno. Según los plazos legales  el 17 de junio de 2016 vamos a saber si el actual presidente del Gobierno, Tihomir Orešković, continúa en su cargo, si va a ser reemplazado en el cargo por el actual ministro de finanzas Zdravko Marić o si ninguno de los dos tiene respaldo parlamentario suficiente y vamos nuevamente a elecciones.
Pero Croacia no se halla en un caos político desde ayer, sino desde el día en el que renunció a sí misma a favor de intereses extranjeros. ¿Cuándo sucedió eso? Las opiniones son variadas y eso es algo que cada uno debe contestar personalmente.
A mi juicio el caos dirigido comenzó cuando en el año 2000 con mucha ayuda internacional Ivica Račan llegó a la presidencia del Gobierno y Stjepan Mesić a la presidencia de la República. Ambos representaban la línea yugoslavo-comunista y granserbia y cuesta olvidarse que la entonces secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, literalmente los llevó de la manito en el acto de asunción.
 Račan fue el último secretario del Partido Comunista antes del desmembramiento de Yugoslavia que desarmó a Croacia antes de la agresión serbio-yugoslava. Cuando el Parlamento Croata el 25 de junio de 1991 aprobó la separación de Croacia de Yugoslavia, Račan y los diputados de su Partido Socialdemócrata junto con los diputados serbios salieron del Parlamento. Cuando en enero del 2000 se hizo cargo de la presidencia del Gobierno, Račan eliminó a los cuadros croatas de los cargos en las instituciones e instaló a la nomenclatura yugoslavo-comunista y granserbia de la época de Yugoslavia. Además le dio jurisdicción al Tribunal de La Haya sobre las operaciones libertadoras “Relámpago” y “Tormenta” (1995) por medio de las cuales se liberaron los territorios croatas ocupados por los serbios y procuró presentar la agresión de Serbia contra Croacia como una guerra civil.
Entre otras cosas. Stjepan Mesić intentó un golpe de Estado contra el presidente Franjo Tuđman (1994) cuando Croacia en plena agresión de Serbia contra Croacia. Cuando en febrero del 2000 se hizo cargo de la presidencia de la República reunió en Zagreb a todos los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea con el fin de anular la independencia croata introduciendo al país en un híbrido llamado “Los Balcanes Occidentales” que era solamente otro nombre para la ex Yugoslavia. Le abrió de par en par los archivos secretos de la Nación a los cuadros de la Fiscalía del Tribunal de La Haya, cosa que estos aprovecharon selectivamente para acusar a Croacia y a su cúpula estatal encabezada por el presidente Franjo Tuđman. Y culminó su alta traición como testigo de la Fiscalía del Tribunal de La Haya en contra del país del cual era presidente.  
El caos dirigido continuó con la llegada a la presidencia del Gobierno de Ivo Sanader y el arresto del general Ante Gotovina y su posterior entrega al Tribunal de La Haya. Ivo Sanader es de una familia típicamente croata pero cuando llegó a la presidencia del Gobierno se olvidó de su pertenencia y comenzó a coquetear con la nomenclatura yugoslavo-comunista y granserbia y quienes la apoyaban en la denominada comunidad internacional. Durante su Gobierno y con su anuencia se intensificó la búsqueda del general Ante Gotovina que era el símbolo de la defensa croata contra la agresión serbio-yugoslava. Finalmente Gotovina fue arrestado y entregado al Tribunal, el juicio duró varios   años que tuvo que pasar en la cárcel del Tribunal pero finalmente, y contra todos los pronósticos, Gotovina fue declarado inocente y hoy está en libertad. El caos dirigido continuó con la renuncia de Ivo Sanader que cuando las fuerzas anticroatas no lo necesitaron fue acusado por corrupción y terminó en la cárcel y hoy enfrenta varios juicios por corrupción.
El caos dirigido continuó con Jadranka Kosor que reemplazó a Sanader en la presidencia del Gobierno. Es que Jadranka Kosor no tenía la legitimidad de las urnas sino que fue designada por Sanader para reemplazarlo cuando renunció. Kosor no solamente no tenía legitimidad, sino tampoco capacidad para conducir el país.
Y finalmente el caos dirigido continuó con la llegada a la presidencia del Gobierno de Zoran Milanović que hizo del caos su modo de vida y representó a los herederos de la triple dictadura yugoslavo-comunista y granserbia (1945-1990) y fue el mejor alumno del ex presidente del Gobierno Ivica Račan.
Pero nadie podía imaginar que la culminación del caos, que vaya uno a saber quién dirige y controla, se iba a producir durante el Gobierno de la centroderecha en noviembre de 2015. Durante  estos seis meses que el nuevo Gobierno lleva en el poder pudimos ver solamente tensión permanente entre los socios de la coalición gobernante, parecen “una bolsa de gatos”. Es una pena que tanto tiempo y espacio para progresar se hayan perdido por estas peleas. De las peleas en las filas que se dicen croatas siempre sacan provecho los militantes anticroatas. Tal es así que aunque nunca sacaron más del 25% de los votos dos veces ganaron las elecciones parlamentarias (2000 y 2011) y tres veces las elecciones presidenciales (2000 y 2005 Stjepan Mesić y 2010 Ivo Josipović) ¿Quién gobierna en Croacia después del fallecimiento de FranjoTuđman?

Sin entrar en el posible resultado de la actual crisis de gobierno o en el análisis sobre quién es más o menos culpable o responsable de la misma, porque eso nos llevaría a ampliar aún más el espacio para el caos en las mentes y en los partidos políticos, hay que hacerse una pregunta lógica: ¿Por qué Croacia después del fallecimiento del presidente Franjo Tuđman (1999), -que la condujo exitosamente hacia su independencia y hacia la afirmación de su soberanía- siempre quedó políticamente confusa, dividida en su seno, como un país que dirigen distintos intereses y grupos de interés turbios e invisibles, como un país que después de la muerte de su líder se destruye a sí mismo en las luchas entre los miembros de las elites mientras el pueblo sufre en un sistema socialista-capitalista o en una combinación de dos mentalidades: la mentalidad de los ex miembros de la policía secreta yugoslavo-comunista y granserbia y la mentalidad de capitalismo buitre?

 Hace bastante que venimos advirtiendo que Croacia está dividida no solamente en feudos ideológicos mentales sino también en feudos político-económicos que dirigen grupos de interés (bancarios, políticos e ideológicos) y los verdaderos jefes de estos grupos de interés no están en Croacia sino fuera de este nuestro país en el que actúa una red de servicios secretos extranjeros.
A principios de este año 2016 existía la esperanza de que Croacia finalmente iría por un nuevo camino, es decir sublimaría lo mejor del tiempo de Franjo Tuđman - su política soberanista y el orgullo nacional - y los potenciales actuales desaprovechados y el futuro que se nos abre como espacio de posibilidades aún no exploradas y potenciales indescriptibles. Pero en lugar de eso hemos vivido una nueva decepción que afectó a nuestra juventud que se está yendo de este país tan hermoso.
No obstante es importante decir que, independientemente de cómo se resuelva la actual crisis de gobierno y a pesar de todo el realismo político, muchos de nosotros somos optimistas  en cuanto al futuro del país que nos ha sido confiado. Le hemos dado demasiada importancia a los partidismos y a las vanidades políticas y muy poco espacio a la creatividad real y a la honestidad. Solamente las grandes personas producen grandes avances, llevan adelante el país. Es importante decir, y que no suene patético, que Croacia siempre está por encima de cualquier resultado político independientemente de cuál sea y en última instancia también independientemente de qué signo sea.
Croacia va a vivir y progresar si su gente tiene valentía para una visión verdadera. No para calcular sus ganancias económicas o políticas sino para una política que ve más allá de la politiquería y que está dispuesta a grandes sacrificios para lograr grandes objetivos. Hasta que no veamos a Croacia como el hogar de todos los que la queremos, menos oscura de lo que la quieren ver nuestros enemigos y detractores, con más corazón y grandeza, con más fe y esperanza y superando las frustraciones políticas cotidianas, difícilmente la podremos pensar y cambiar para mejor y así la entregamos a la desesperación propia y ajena.
Es evidente que algunas personas se tienen que ir de la política. Es evidente que Croacia se halla o ante un nuevo punto de inflexión, o ante el peligro de que retornen al poder los herederos de la triple dictadura yugoslavo-comunista y granserbia, o ante un enroque que produzca una nueva relación de fuerzas. La celebración de nuevas elecciones no soluciona nada y le entregaría en bandeja el país a la nomenclatura anticroata que es la que llevó el país al borde del abismo. ¿Quién nos va a sacar del pozo? ¿Dónde están nuestras elites espirituales e intelectuales? ¿Dónde está toda esa gente idónea que fue marginalizada y que podía haber aportado al cambio del país y a las reformas de las que tanto se habla?


A nosotros nos hace falta ante todo la reforma del corazón, de las relaciones interpersonales, y sobre todo  la reforma de los objetivos y los motivos, es decir nos tenemos que preguntar qué queremos en realidad de nuestro propio país y qué le queremos dejar a nuestros hijos en herencia. Y finalmente responder a esta pregunta: ¿estamos en condiciones de dirigir nuestro país sin “tutores” extranjeros o definitivamente nos resignamos a aceptar que somos una colonia? En esta reflexión hemos mencionado varias veces al extinto presidente Franjo Tuđman, que en la práctica demostró durante su gobierno que solos podemos dirigir nuestro propio destino sin “tutores” extranjeros en una situación mucho más grave que la actual. Es decir, es posible, pero hay que hacerlo.   

Mate Simic, desde Croacia

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