26 septiembre, 2016

Situación política en Bosnia & Herzegovina




El Acuerdo de Dayton (1995) puso fin a la guerra en Bosnia y Herzegovina (1992-1995) y la organizó como un  Estado con dos entidades autónomas y tres pueblos constitutivos. En una viven los musulmanes bosnios y  los croatas, y en la otra los serbios. Los musulmanes bosnios procuran eliminar a los croatas dentro de su entidad con la complicidad de la “comunidad Internacional”. Los serbios ya durante la guerra eliminaron a los croatas y a los musulmanes bosnios de su entidad y con la complicidad de la “comunidad internacional” impiden su retorno que estaba garantizado por el Acuerdo de Dayton.

El domingo 25 de septiembre de 2016 la entidad serbia organizó un referéndum para decidir si la entidad debe tener su “día nacional”. Fue declarado inconstitucional por el Tribunal Constitucional de Bosnia y Herzegovina pero el Alto Representante de la Comunidad Internacional Valentin Inzko no usó sus poderes para prohibirlo. Obviamente ganó el “sí” con un 99%. Aunque la “comunidad internacional” y sus súbditos calificaron el referéndum como “innecesario” cabe preguntarse por qué entonces causó tanto revuelo en Rusia, la Unión Europea y Estados Unidos.
El referéndum sirvió para medir la relación de fuerzas en Bosnia y Herzegovina y para el posicionamiento de los factores políticos locales, regionales y mundiales antes de los inminentes cambios. No es casual que se haya celebrado una semana antes de las elecciones locales en Bosnia y Herzegovina, posiblemente para movilizar a los serbios y a los musulmanes bosnios para que consoliden a nivel local su dominación política en sus respectivas entidades. Tampoco es casual que se haya celebrado tres semanas antes de las elecciones parlamentarias en Montenegro y pedido de Rusia que desafía a Estados Unidos, pues un triunfo de la línea pro-occidental significaría el ingreso de Montenegro a la OTAN y le cerraría totalmente la costa del Adriático Oriental a Rusia, cosa que Rusia quiere evitar desestabilizando a Montenegro con la ayuda de Serbia.
Los serbios bosnios se están preparando para los inminentes cambios en Bosnia y Herzegovina y mantienen su objetivo final: separarse de Bosnia y Herzegovina y unirse a Serbia. Tienen el apoyo de Rusia (Vladimir Putin recibió a líder de los serbios bosnios Milorad Dodig tres días antes del referéndum) el apoyo permanente de Serbia. Los musulmanes bosnios reaccionaron con inusitada dureza advirtiendo que el referéndum es el fin del Acuerdo de Dayton y va a llevar a una nueva guerra, lo cual deja entrever que ellos también están preparados.
Para ver hasta donde llegó el proceso que se inició con el Acuerdo de Dayton hay que ver dónde están los ganadores de 1995, es decir Estados Unidos a nivel internacional y Croacia a nivel regional. Estados Unidos porque fue el creador de la paz de Dayton y autor del Acuerdo de Paz que luego transformó en la Constitución de Bosnia y Herzegovina y se hizo responsable de su implementación. Croacia porque sus combatientes en Croacia y en Bosnia y Herzegovina crearon en el campo de combate las condiciones que hicieron posible el  Acuerdo de Dayton.
La situación actual del pueblo croata en Bosnia y Herzegovina y la posición de Croacia en en Bosnia y Herzegovina y en la región demuestran el fracaso de la política de Croacia hacia Bosnia y Herzegovina y en Bosnia y Herzegovina desde el fallecimiento del presidente Tuđman (1999) hasta hoy.
Prueba de ello es que los musulmanes bosnios están preparando acusaciones masivas contra los políticos y soldados croatas que ganaron la guerra creando las condiciones para el Acuerdo de Paz de  Dayton y gracias a quienes sobrevivió Bosnia y Herzegovina como Estado. Los serbios bosnios paralelamente están preparando acusaciones masivas por las operaciones del Ejército Croata que condujeron al Acuerdo de Dayton. Y en el entretiempo Serbia, indudable iniciadora de la guerra y de la agresión contra Croacia, se declaró competente para juzgar los crímenes de guerra en toda la ex Yugoslavia. Increíble pero cierto.
Y mientras tanto el líder croata en Bosnia y Herzegovina Dragan Čović no se expresó respecto al mencionado referéndum, alimentando la ilusión de que si los serbios se separan de Bosnia y Herzegovina, los croatas van a conseguir más fácilmente su igualdad y autonomía dentro de la entidad que comparten con los musulmanes bosnios y en la cual políticamente los croatas fueron reducidos a su mínima expresión.
Este fracaso de la política croata tiene sus raíces en la actuación de los políticos posteriores a Tuđman que se mostraron incompetentes o directamente trabajaron en contra de los intereses de Croacia. El ex presidente de la República Stjepan Mesić y el ex presidente del Gobierno Ivica Račan desde su llegada al poder (2000) promovieron el retorno de Croacia a los Balcanes tratando de reconstruir la ex Yugoslavia, apoyaron a la política de la “comunidad internacional”  contra los croatas de Bosnia y Herzegovina y apoyaron la acusación del Tribunal de la Haya contra los políticos y militares croatas que ganaron la guerra contra el agresor serbio-yugoslavo. Ivo Sanader que sucedió a Ivica Račan (2003), y Jadranka Kosor que sucedió a Sanader tras su renuncia (2009), redujeron la política de Croacia hacia Bosnia y Herzegovina a algo folclórico. Ivo Josipović que sucedió a Stjepan Mesić (2010) continuó la política de éste empujando aún más a Croacia hacia los Balcanes y alejando a Bosnia y Herzegovina de la Unión Europea.  
Lo único positivo en la política croata hacia Bosnia y Herzegovina desde la muerte de Tuđman fueron las iniciativas de los diputados croatas en el Parlamento Europeo. Una fue la Resolución del Parlamento Europeo que iniciaron los eurodiputados Davor Stier y Tonino Picula sobre Bosnia y Herzegovina que llama a acelerar la integración del país vecino a la Unión Europea y objeta el secesionismo de los serbios y centralismo de  los musulmanes bosnios considerando que atentan contra el desarrollo y la supervivencia del Estado. La otra fue la inclusión de elementos de la mencionada Resolución en el informe de la Comisión Europea (2015) sobre el progreso de Bosnia y Herzegovina a través de las modificaciones que propusieron los eurodiputados croatas Andrej Plenković y Tonino Picula.
La llegada de Kolinda Grabar Kitarović a la presidencia de la República,  (2014), y muy posiblemente la de Andrej Plenković a la presidencia del Gobierno a mediados de octubre del corriente año, más la posible llegada de Tonino Picula a la presidencia del Partido Socialdemócrata, abre al menos la posibilidad de un cambio positivo de la política de Croacia hacia Bosnia y Herzegovina, que es para Croacia una cuestión de seguridad nacional, y hacia nuestros connacionales en el país vecino cuya situación es alarmante. Repito, solamente abre la posibilidad, si la misma se va a concretar o no es algo que veremos en los hechos. Pero es algo urgente pues en Bosnia y Herzegovina todo se está desarrollando con rapidez y en contra de los intereses de Croacia y de los croatas de Bosnia y Herzegovina.

La dinámica la está dictando Rusia. Estados Unidos actúa con intermitencia. Turquía, que es el padrino político de los musulmanes bosnios, está preparada para una nueva pulseada y en buenas condiciones: puede presionar a la Unión Europea con la cuestión de los refugiados, puede presionar a Estados Unidos como aliado norteamericano en Medio Oriente y en Bosnia y Herzegovina es aliada de Rusia en cuanto a lograr el alejamiento de Bosnia y Herzegovina de la Unión Europea. En todo ese proceso Estados Unidos perdió mucha influencia y Croacia perdió casi toda influencia. Queda por verse si aún puede recuperar posiciones. 

Mate Simic, desde Zagreb

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